Le tocó difícil a la mujer

¿Sabes? Estaba meditando en el reto que tienen ustedes como mujeres. ¡Mira que Dios les ordene someterse a hombres falibles y que dependan de ellos para su provisión, protección y dirección! —cualquiera diría que Dios estableció esto en un momento que estaba fuera de si. Me imagino en tu lugar y entiendo perfectamente tu comportamiento, tu estrés y por eso no te culpo sino pido por la gracia de Dios sobre tu vida para que te ayude a vencer tan grande reto.

Muchas veces leemos los relatos Bíblicos pero no pensamos en lo estresante que fue para las mujeres involucradas en dichas historias. Pero ponte a pensar, por ejemplo, en el episodio en el que Dios habla a Abraham para que deje su tierra y su parentela para irse a una tierra (Gn.12:1-5), ¿que le dijo Abraham a Sarah? ¿Como lo tomó Sarah? Solo puedo imaginar a Sarah ya establecida en su casa, terminando de adornar y haciendo proyectos en su cabeza cuando llega Abraham llega y le dice

—empaca todo que tenemos que irnos de aquí a una tierra que Dios me va a mostrar
—”¿tierra?… ¿de que hablas Abraham?… ¿a donde me llevas?
—no se exactamente, pero Dios me lo va a mostrar en el camino

¿Te imaginas? ¿que habrá pensado y sentido Sarah? Peor aún cuando llega Sarah a Abraham a la tierra prometida y ¡había hambre en la tierra! así que se tuvieron que mover a Egipto y ahí se le ocurre otra “grandiosa idea” a Abraham: que Sarah diga que él es su hermano y no su esposo, para así salvar su pellejo…  pero a costa de arriesgar el de ella, como sucedió: ¡el faraón la tomó como su mujer! (Gn.12:10-20) ¿Que hubieras echo tu? ¿Como te hubieras sentido siendo esposa de Abraham? —¡¡si salias viva de esta en tu vida le hubieras vuelto a hablar por exponerte de esta forma!! … y esta trama se repitió con Isaac, su hijo en Génesis 26.

O ¿como te hubieras sentido tu en el lugar de Lea cuando ella y sus hijos fueron puestos por su esposo Jacob hasta adelante de la marcha para que, encaso de que su hermano Esaú atacara, ellos fueran los primeros en recibir el ataque y diera oportunidad a Raquel y sus hijo a huir (Gn.33:1-2)? Te hubieras resentido a tal punto que lo hubieras abandonado por completo

¿Qué opinas del caso en el que Abraham que deja a su esposa y sus esclavas solas sin hombre que la defendiera para ir a rescatar a su sobrino Lot (Gn.14:14)? O Cuando Abraham lleva a su hijo Isaac para ser sacrificado ¿que le habrá dicho a Sarah? “Viejita, Dios me dijo que tenemos que sacrificar a nuestro hijo” ¡¿Te imaginas?!… yo personalmente creo que no le dijo nada, pero eventualmente se tuvo que haber enterado de lo que Abraham intentó hacerle a su hijo ¿qué habrá pensado ella del asunto? ¿acaso Sarah no dudaría de la capacidad de su Esposo para proteger a su familia?

O ¿qué piensas de Séfora con Moises? ¿Porqué crees que se le opuso a su esposo para hacerle la circuncisión a sus hijos? ¿te imaginas la discusión? Yo me la imagino diciendo
—¡Ni lo intentes Moisés! ¡Si cortas a mis hijos me divorcio de ti!… ¿como voy a poner en riesgo a mis pequeñitos por tu tonta tradición? ¡Además no hay médicos en la región!… no, no no… no voy a poner en riesgo a nuestros hijos, tendrás que pasar por mi cadáver antes de que los toques.
Y ambos sabemos la historia: Dios tuvo que intervenir por hacerle más caso a su esposa que a Él (Ex.4:24-26)

Definitivamente, cuando uno ve todas estas historias de lado de las esposas no le queda a uno mas que compadecerse por lo difícil que debió haber sido para ellas. Pero en medio esta situación hay una luz de esperanza para ustedes: que puedes confiar que Dios “cubrirá los errores” de tu esposo. Así que puedes someterte con tranquilidad a la autoridad que Dios le ha dado a tu esposo, no porque sea él perfecto, sino porque Dios tiene cuidado de ti y suple las deficiencias de tu esposo imperfecto. Prueba de lo que te digo: ahi tienes a Abraham y a Isaac cuando pusieron en riesgo a sus esposas. Su debilidad ocasionada por su cobardía, fue cubierta por Dios cuando él intervino directamente para defenderlas (Gn.12:17-19). O el caso de Jacób cuando insensatamente tomó la decisión de partir de la casa de Laban de forma incorrecta, Dios se le apareció a Labán para reprenderlo y defender a Jacob y su familia (Gn.31:22-29)

Si ustedes como mujeres no vieran a Dios detrás de sus esposos listo para cubrir las debilidades y deficiencias que estos tienen, no podrían tolerar el estrés y la angustia que conlleva estar bajo la autoridad de seres falibles… de hecho, ocasionaría su rebelión. Por eso Pedro menciona que el secreto de la sumisión de las mujeres a sus maridos es su confianza, no en su marido, sino en Dios:

Así es como lucían hermosas las santas mujeres de la antigüedad. Ellas ponían su confianza en Dios y aceptaban la autoridad de sus maridos. Por ejemplo, Sara obedecía a su esposo, Abraham, y lo llamaba «señor». Ustedes son sus hijas cuando hacen lo correcto sin temor a lo que sus esposos pudieran hacer. (1Pe.3:5-6)

Nota que cuando habla de que “hacen lo correcto” no solo habla de portarse bien sino muy particulamente, por el contexto, a la obediencia que le debían a sus maridos, y cuando dice “sin temor a lo que sus esposos pudieran hacer”, habla del temor a todas las decisiones aparentemente tontas o locas que pueden tomar. Porque Dios es muy claro en cuanto a la instrucción para las mujeres: “sométanse a sus maridos”, y cuando ustedes la acatan están dentro de la voluntad de Dios. Esto es importante porque dentro de su voluntad es donde está su protección, su provisión y todo lo que Dios quiere para ustedes. Pero esto requiere fe, no en el hombre, sino en Dios que pone al hombre.  Dios no les ordena que se sometan a cosas que Él claramente prohíbe, pero hay muchas decisiones de sus maridos que a ustedes les parecerá descabelladas… ahí es donde tendrán que someterse a la autoridad de sus maridos y poner su confianza en Dios —no sin antes haber ofrecido su consejo, opinión y razonamientos (para que el esposo tome una decisión informada)

¿Te imaginas a Sarah diciéndole a Dios: “ya tuve suficiente Señor con este hombre, sigue puros sueños que no se concretan y sus decisiones ponen en riesgo mi bienestar y el de mi familia. Como se que quieres lo mejor para mi y esto no es lo mejor, definitivamente me voy a separa de él”? ¿Que crees que le hubiera pasado a Sarah? ¿hubiera estado dentro de la voluntad de Dios? ¿Porqué no hizo esto?… o ¿Que tal si Sarah viendo las malas decisiones de su marido tratara manipularlo para que hiciera lo que ella cree que es mejor?, ¿o que tal si mejor decide tomar el mando en sus manos y hacer lo que ella cree que es mejor en plena rebeldía, al cabo Dios entiende pues “las decisiones de mi marido no están bien y definitivamente Dios no quiere que me someta a un mal liderazgo”? ¿Cómo hubiera reaccionado Dios con Sarah en ese caso? Creo que podemos verlo con el ejemplo de  Séfora cuando hizo esto mismo y decidió no circuncidar a sus hijos en desobediencia a Moisés (Ex.4:24-26). En Numeros 12:1 Moises, antes de que Dios condenara a Israel a deambular por el desierto por 40 años, se estaba ya casando con una negrita (cusita), lo cual indica que Sefora murió a los cuantos meses después del suceso de Ex.4. Lo cual me recuerda a la disciplina que Dios ejerce sobre los suyos (1Co.11:30)

Todo esto te lo comento para 1) expresar que se que es difícil estar en tu lugar, no te culpo sino que oro por gracia sobre tu vida en esa área; 2) que tomes aliento: pues no estás sola y las mujeres de la Biblia entienden tu lucha, pero también puedes encontrar en ellas un ejemplo a seguir; 3) puedes confiar en Dios: que así como cubrió las debilidades de sus esposos entrándole al quite para protegerlas a ellas y su familia, lo hará contigo siempre y cuando te sometas a su autoridad como lo hicieron ellas.

Nosotros como hombres tampoco la tenemos fácil pues cualquier decisión que tomemos lo hacemos con temor y temblor esperando que sea la voluntad de Dios y lo mejor para la familia que tanto amamos… ante tal situación o podemos poner nuestra confianza en nosotros o en nuestras capacidades, sino en Dios, que nos toma de la mano para guiarnos a la mejor opción.