Cristianos Sionistas

Entiendo tus argumentos, y estoy de acuerdo contigo en mucho de lo que dices:

Efectivamente, los cristianos, por la fe, somos descendientes espirituales de Abraham  (Ga.3:7) y recibimos la misma bendición de la justificación que Abraham recibió (Gn.3:14). Así es, los judíos están bajo la maldición de la ley al tratarse de justificarse por las obras y no por la fe en el Mesías (Ga.3:10-14), y se han desligado de Cristo (Ga.5:4). Pero el asunto aquí no es su salvación si no su derecho a la tierra prometida, que es lo que promueve el movimiento Sionista. Sabemos que necesitan la salvación, que están perdidos sin Cristo, pero ¿que de la tierra?

Uno puede entrar a cuestionar o defender su legitimidad a la tierra desde varios puntos de vista. Como decía una amiga musulmana ¿Quien le dió a las Naciones Unidas el derecho de formar el Estado de Israel? y uno puede contestar de varias formas dependiendo de un punto de vista humanista, cristiano o musulmán. Podríamos entrar a debates sin fin en cuanto a la ocupación de la tierra, su refugiados, la violencia ejercida y los abusos cometidos –que seguramente los hay, y muchos. Yo tengo mi punto de vista al respecto. Sin embargo como cristianos ni tales argumentos ni mi punto de vista cuenta en este tema, pues Dios ha hablado muy claramente de él en su Palabra… y cuando Dios ha dado su sentencia en cuanto al tema ¿que podemos decir los humanos? ¿Podemos debatir con el? antes bien, como está escrito  “que todo el mundo se calle la boca y quede convicto delante de Dios.” (Ro.3:19)

Te recuerdo, el pacto Abrahámico por la tierra es perpetuo

Estableceré mi pacto contigo y con tu descendencia, como pacto perpetuo, por todas las generaciones. Yo seré tu Dios, y el Dios de tus descendientes. A ti y a tu descendencia les daré, en posesión perpetua, toda la tierra de Canaán, donde ahora andan peregrinando. Y yo seré su Dios. (Gn.17:7-8)

Puso claramente las fronteras para que no haya confusión

  1. Entonces el Señor hizo un pacto con Abram aquel día y dijo: «Yo he entregado esta tierra a tus descendientes, desde la frontera de Egipto hasta el gran río Éufrates, la tierra que ahora ocupan los ceneos, los cenezeos, los cadmoneos, los hititas, los ferezeos, los refaítas,  los amorreos, los cananeos, los gergeseos y los jebuseos».(Gn.15:18-21)

Igualmente perpétuo es el pacto de Davínico para que el su linaje gobierne sobre Israel:

Te anuncio, además, que yo, el Señor, te edificaré una casa [a David]. Cuando tu vida llegue a su fin y vayas a reunirte con tus antepasados, yo pondré en el trono a uno de tus descendientes, a uno de tus hijos, y afirmaré su reino. Será él quien construya una casa en mi honor, y yo afirmaré su trono para siempre. Yo seré su padre, y él será mi hijo. Jamás le negaré mi amor, como se lo negué a quien reinó antes que tú. Al contrario, para siempre lo estableceré en mi casa y en mi reino, y su trono será firme para siempre.” (1Cr.17:10-14)

Tan firme como las leyes de la naturaleza es este asunto hablado por Dios:

Esto dice el Señor: así como no cambiaría las leyes que gobiernan el día y la noche, la tierra y el cielo, así tampoco rechazaré a mi pueblo. Nunca abandonaré a los descendientes de Jacob o de mi siervo David ni cambiaré el plan de que los descendientes de David gobiernen a los descendientes de Abraham, Isaac y Jacob. En cambio, yo los restauraré a su tierra y tendré misericordia de ellos. (Jer.33:25-26)

Es cierto, tu puedes decir “pero algunas ramas del árbol de Abraham —algunos del pueblo de Israel— han sido arrancadas; y nosotros, los gentiles, que éramos ramas de un olivo silvestre, fuimos injertados. Así que ahora nosotros recibimos la bendición que Dios prometió a Abraham y a sus hijos” (Ro.11:17). Pero te recuerdo que el desgajamiento de las ramas originales es solo temporal, como está escrito:

Parte del pueblo de Israel tiene el corazón endurecido, pero eso solo durará hasta que se complete el número de gentiles que aceptarán a Cristo. Y entonces todo Israel será salvo. Como dicen las Escrituras: «El que rescata vendrá de Jerusalén y apartará a Israel de la maldad. Y mi pacto con ellos es que quitaré sus pecados» (Ro.11:25-27)

Así que “no te ensoberbezcas, sino teme”, pues “por su incredulidad las ramas originales fueron desgajadas, pero tú por la fe estás en pie”, y “si Dios no perdonó a las ramas naturales, a ti tampoco te perdonará” (Ro.11:20-21). Y si tu como gentil “fuiste enriquecidos porque los israelitas rechazaron la oferta de salvación de Dios, imagínate cuánto más grande será la bendición para el mundo cuando ellos por fin la acepten. ¡Será vida para los que estaban muertos! Después de todo, si tú fuiste cortado de un olivo silvestre, al que por naturaleza pertenecías, y contra tu condición natural fuiste injertado en un olivo cultivado, ¡con cuánta mayor facilidad las ramas naturales de ese olivo serán injertadas de nuevo en él!… y como vimos, ¡así será!(Joel 3:2 y Ro.11:25-27). De esta forma se cumplirán las escrituras y  la palabra citada arriba de Jeremías: “yo los restauraré a su tierra y tendré misericordia de ellos” (Jer.33:26).

Pablo quería que la iglesia entendiera la futura salvación y restauración de Israel para que no nos volviéramos orgullosos contra ellos (Ro.11:25). Pues sí, con respecto al evangelio, los israelitas son enemigos de Dios para nuestro beneficio; pero en cuanto a la elección, son amados de Dios por causa de los patriarcas (Ro.11:28)

Esta restauración de Israel (su reino, su tierra, su salvación) es algo que vemos claramente en el nuevo testamento. Zacarías, el padre de Juan, bajo inspiración dijo de Jesús:

Alaben al Señor, el Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo. Nos envió un poderoso Salvador del linaje real de su siervo David, como lo prometió mediante sus santos profetas hace mucho tiempo. Ahora seremos rescatados de nuestros enemigos y de todos los que nos odian. Él ha sido misericordioso con nuestros antepasados al recordar su pacto sagrado, el pacto que prometió mediante un juramento a nuestro antepasado Abraham.Hemos sido rescatados de nuestros enemigos para poder servir a Dios sin temor (Lc.1:68-74)

El ángel Gabriel también habla de la restauración del trono de David

Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Él será muy grande y lo llamarán Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de su antepasado David.  Y reinará sobre Israel para siempre; ¡su reino no tendrá fin! (Lc.1:31-32)

Tan claro lo tenían los apóstoles que hostigaban a Jesús con esta temática

Así que mientras los apóstoles estaban con Jesús, le preguntaron con insistencia: —Señor, ¿ha llegado ya el tiempo de que liberes a Israel y restaures nuestro reino?

En la respuesta de Jesús puedes ver que no les negó la restauración, sólo les comentó que eso no les tocaba saber a ellos los tiempos, evocando con esto a Daniel cuando también tuvo las mismas inquietudes y se le dijo: “Vete ya, Daniel, porque lo que he dicho se mantendrá en secreto y sellado hasta el tiempo del fin.” (Dn.12:9). Pero el Señor nos ha dejado información de cuándo sucederá esto, y hasta ahora estamos entendiéndolo. En la visión de Daniel nos aclara que será a la final de un 5 reino mundial que sucederá: 

En los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre. (Dn.22:44)

Pablo aclara que será después de que aparezca el anticristo:

aquel día no vendrá hasta que haya una gran rebelión contra Dios y se dé a conocer el hombre de anarquía, aquel que trae destrucción. Se exaltará a sí mismo y se opondrá a todo lo que la gente llame «dios» y a cada objeto de culto. Incluso se sentará en el templo de Dios y afirmará que él mismo es Dios. (2Ts.2:3-4)

Entonces sucederá lo que profetiza Amos

En aquel día restauraré la casa caída de David. Repararé sus muros dañados. De las ruinas, la reedificaré y restauraré su gloria anterior. Israel poseerá lo que quede de Edom (Am.9:11-12)

Hay más detalles en cuanto a los tiempos que la Biblia enseña, pero algo que pone muy en claro, es que, no solo restaurará el reino de Israel, no solo todo Israel será salvo, sino que también implica la posesión de la tierra –y esta posesión menciona que comienza incluso desde antes de la venida del Mesías. Como está escrito:

Luego me dijo: «Hijo de hombre, estos huesos representan al pueblo de Israel. Ellos dicen: “Nos hemos vuelto huesos viejos y secos; hemos perdido toda esperanza. Nuestra nación está acabada”…Dales este mensaje de parte del Señor Soberano: “Reuniré al pueblo de Israel de entre las naciones. Los regresaré a su propia tierra desde los lugares adonde fueron esparcidos. (Ez.37:11, 21)

Nota que esta restauración de la tierra sería después de la diáspora ocurrida en el año 70, hablada por Jesús (Lc.21:24) y profetizada por Daniel (Dt.28:64-66) pues anteriormente había sido un exilio a Babilonia, pero en el año 70 fue a todas las naciones. Y tiene sentido pues el Anticristo celebra un pacto con la nación de Israel que ha vuelto a su tierra. Isaías, de hecho, profetiza que el renacimiento de Israel sería en un solo día (Is.66:8). Y cuando venga Jesús y establezca su reino, las escrituras enseñan que él juzgará a las naciones gentiles que se unieron al anticristo para repartirse la tierra de Israel:

  1. En aquellos días, en el tiempo señalado, cuando restaure yo la suerte de Judá y de Jerusalén, reuniré a todas las naciones y las haré bajar al valle de Josafat. Allí entraré en juicio contra los pueblos en cuanto a mi propiedad, mi pueblo Israel, pues lo dispersaron entre las naciones y se repartieron mi tierra. Se repartieron a mi pueblo echando suertes, cambiaron a niños por prostitutas y, para emborracharse, vendieron niñas por vino. (Jl.3:1-6)

De hecho su furia por el hecho lo reitera:

Esto dice el Señor: «Desarraigaré de sus tierras a todas las naciones malvadas que extendieron la mano para tomar lo que le di a Israel. (Jer.12:14)

  1. Y lo interesante es que Jesús y su Iglesia (su ejército) son quien ejecutan esta venganza contra los que hicieron eso contra Israel:
  2. Entonces vi el cielo abierto, y había allí un caballo blanco. Su jinete se llamaba Fiel y Verdadero, porque juzga con rectitud y hace una guerra justa… Los ejércitos del cielo vestidos del lino blanco y puro de la más alta calidad lo seguían en caballos blancos. (Ap.19:11-16)

    Nunca antes se había visto algo semejante, ni volverá a verse jamás.Fuego va delante del ejército y llamas detrás. Delante de ellos, la tierra se extiende tan hermosa como el jardín del Edén. Detrás solo queda desolación; nada escapa. Parecen caballos; van a la carga como caballos de guerra. Mírenlos saltar a lo largo de las cumbres. Escuchen el estruendo que producen, como el retumbar de carros de guerra, como el rugir del fuego que arrasa los campos de hierba seca o el despliegue de un poderoso ejército en batalla. El miedo se apodera de la gente; cada rostro palidece de terror. Los agresores marchan como guerreros y escalan los muros de la ciudad como soldados. Marchan hacia adelante, sin romper filas. No se empujan unos a otros; cada uno se mueve en la posición exacta. Atraviesan las líneas de defensa sin perder la formación. Irrumpen en la ciudad, corren a lo largo de sus muros. Se meten en todas las casas; como ladrones trepan por las ventanas. La tierra tiembla mientras avanzan y los cielos se estremecen. El sol y la luna se oscurecen y las estrellas dejan de brillar. El Señor va a la cabeza de la columna; con un grito los guía. Este es su ejército poderoso y ellos siguen sus órdenes. El día del Señor es algo imponente y pavoroso. ¿Quién lo podrá sobrevivir? (Jl.2:2-11)

Es en este futuro cercano que se cumplirán, por fin, las fronteras de tierra prometidos a Abraham (Gn.15:18-21) y se redistribuirá la Tierra de Israel entre las diferentes tribus (Ez.45-48).

Brother, si esta es la agenda de Dios, si es él el que está detrás del que Israel vuelva a su tierra, y te ha incluido a tí en esos planes. ¿Quienes somos tu y yo para cuestionar el derecho de Israel para la tierra? Si es el Dios del universo el que estableció los límites de la tierra que le corresponden a Israel ¿quienes somos tu y yo o cualquier otro tribunal humano para cuestionar su decreto? ¿Nos podremos oponer a su voluntad? Podrás cuestionar los métodos sangrientos o violentos departe de Israel… pero no su derecho a la tierra. Fíjate el argumento de Jefté a los que cuestionaban su derecho a la tierra:

”El Señor, Dios de Israel, les quitó esta tierra a los amorreos para dársela a su pueblo Israel, ¿y tú nos la vas a quitar? ¿Acaso no consideras tuyo lo que tu dios Quemós te da? Pues también nosotros consideramos nuestro lo que el Señor nuestro Dios nos ha dado. (Jue.11:23)

Brother, en teoría tu y yo por la revelación que tenemos de las Escrituras, conocemos su voluntad y aprobamos lo mejor (Ro.2:18). Si por las Escrituras sabemos que es Dios el que está detrás del que Israel vuelva a su tierra ¡incluyámonos en su agenda!, apoyemos ese movimiento, no sea que nos encontremos oponiéndonos a Dios y apoyando a Satanás.  Eso sí: siéntete con la libertad para criticar los medios y las formas que utiliza Israel… pero aún eso, hazlo a la luz de las Escrituras.

Bendiciones.